Es muy simple:
El planeta Tierra no crece.
Pero los seres humanos continúan multiplicándose.

Esto significa:
Menos de todo para todos.
Menos espacio para las plantas y los animales.

No importa cuánto luchemos para proteger el aire, el agua, los bosques y la vida silvestre, el rápido aumento del número de humanos devora instantáneamente todos nuestros esfuerzos.

La batalla por los recursos ya ha comenzado y, sin embargo, la causa principal del problema sigue siendo ignorada por la mayoría, e incluso negada por algunos.

¿Es el
Homo sapiens sapiente lo suficiente como para establecer sus propios límites?

¿O su inteligencia es apenas suficiente para llenar su estómago, sus bolsillos,
y desplazar a todas las demás formas de vida?

¿Acabaremos en el mundo gris oscuro de la pobreza, el veneno, el hambre y la muerte?

¡Sólo hay una salida: parar la superpoblación!